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La Disciplina Escolar y la Ley (1)

La disciplina escolar es un tema importante en la vida de muchos estudiantes con discapacidades. A veces, el alumno puede percibir que lo están castigando por la discapacidad o que el distrito escolar está respondiendo en forma inadecuada o poco eficaz a los problemas de conducta que surgen de la misma. Los estudiantes con necesidades especiales también pueden ser victimizados o imitar la conducta inapropiada de otros niños. Durante el año escolar 2010-2011, más de 48.000 estudiantes fueron suspendidos fuera de la escuela, 200 fueron expulsados en forma permanente y 100 fueron enviados a otros ambientes educativos. Las leyes federales y estatales ofrecen salvaguardias procesales y sustantivas importantes para garantizar que los niños con necesidades especiales no sean castigados por sus discapacidades y que se responda adecuadamente a las conductas inapropiadas.

¿Qué estudiantes tienen derecho a estas protecciones? La Ley de Educación para Personas con Discapacidades (Individuals with Disabilities Education Act, IDEA) concede a los estudiantes con necesidades especiales derechos importantes en lo relacionado con la disciplina. Los que tienen planes educativos individualizados (IEP, por sus siglas en inglés) y planes 504 están inequívocamente amparados por las protecciones de la Ley IDEA. Además, los alumnos que no reúnen los requisitos para recibir educación especial están cubiertos “si el distrito escolar tenía conocimiento de que el niño tenía una discapacidad” antes de la conducta que dio lugar a la acción disciplinaria, 34 CFR §300.534. Para que se le concedan las protecciones de la ley IDEA a un estudiante antes de la conducta problemática, se deben cumplir las siguientes condiciones:

  • uno de los padres debe haber comunicado por escrito al personal escolar su inquietud de que el niño necesita educación especial y los servicios relacionados
  • se ha solicitado una evaluación de las posibles necesidades especiales del estudiante pero ésta no se ha completado, o
  • el personal escolar debe haber expresado preocupaciones específicas al personal de supervisión con respecto a un patrón de comportamiento del niño.

A pesar de lo anterior, el estudiante no estará cubierto si el padre se ha negado a que su hija o hijo sea evaluado, si ha rechazado servicios para su niño o si se ha determinado que no cumple las condiciones para un plan educativo individualizado o un plan 504.

Si el alumno no reúne los requisitos para estas protecciones en materia disciplinaria, se lo debe disciplinar como a cualquier otro estudiante. Sin embargo, esto no le da al distrito escolar facultades ilimitadas. Todos los distritos escolares de Massachusetts deben tener un manual del estudiante y deben cumplir su código de disciplina y procedimientos. Además, el uso de métodos de sujeción y el aislamiento de los alumnos está estrictamente limitado por los estatutos y reglamentos del estado.

Por último, las leyes contra la discriminación y de derechos civiles pueden prohibir la aplicación selectiva de disciplina a estudiantes o grupos de estudiantes determinados.

¿A qué medidas disciplinarias se aplican las protecciones? ¿Y la regla de los diez días? La Ley IDEA no impide que los distritos escolares impongan ningún tipo de medida disciplinaria a los estudiantes protegidos. Estas protecciones entran en vigor si el distrito escolar se propone, en la realidad o en efecto, cambiar la colocación del estudiante. Aparte de medidas como colocar a un estudiante en un programa o aula diferente o modificar la esencia de su programa educativo, sacar a un alumno de su clase (por ejemplo, suspendiéndolo) por más de diez días equivale a un cambio de colocación. Este “regla de los diez días” se aplica a diferentes exclusiones que suman diez días en un año escolar dado, si se puede demostrar que las conductas son esencialmente la misma. Por lo tanto, los distritos escolares pueden disciplinar a los estudiantes con necesidades especiales en la misma medida que a los estudiantes sin discapacidades, siempre y cuando esto no constituya un cambio de colocación.

Determinación de manifestación. Si el distrito escolar busca cambiar la colocación de un estudiante, primero debe convocar a un equipo para llevar a cabo una “determinación de manifestación” para establecer si la conducta estaba relacionada o era una manifestación de su discapacidad. El fundamento de este requisito es el principio de que el distrito no puede castigar a un estudiante por su discapacidad. El distrito escolar no puede cambiar la colocación del estudiante si la conducta en cuestión fue causada por la discapacidad del niño o tuvo una relación directa y sustancial con la misma, o si fue una consecuencia directa de que el distrito no implementó el IEP. Estas determinaciones de manifestación se suelen realizar en forma similar a una audiencia, con testimonios de testigos y considerando documentos diversos. Los padres son los responsables de demostrar que existe una relación entre la conducta y la discapacidad o que no se ha implementado el IEP. Para ello, pueden presentar informes u otros documentos, así como testigos e incluso expertos.

Si se determina que la conducta es una manifestación de la discapacidad del estudiante, el distrito escolar debe llevar a cabo una evaluación funcional de la conducta (Functional Behavioral Assessment o “FBA”), o, debe revisar una FBA previa y reincorporar al alumno a su colocación actual, salvo en “circunstancias especiales”, como se describe a continuación. Si la conducta no fue una manifestación de la discapacidad del estudiante, el estudiante está sujeto a las mismas medidas disciplinarias que sus compañeros no discapacitados.

El FBA puede dar lugar a un plan de conducta que define cómo se debe responder a ciertos comportamientos. Si este plan se incorpora a un IEP, también puede limitar el tipo de medidas disciplinarias que el distrito escolar puede administrar, ya que actúa como contrato vinculante entre los padres y distrito escolar.

Por ejemplo, si el plan estipula que el estudiante perderá el tiempo de computadora por empujar a un compañero, el distrito no puede suspender al estudiante por esa conducta. De igual forma, si el IEP establece determinados procedimientos o respuestas para ciertos comportamientos, el distrito escolar debe acatarlo.

Circunstancias especiales. La preocupación por las drogas y la violencia en las escuelas ha llevado a una excepción a los procedimientos anteriores en ciertas “circunstancias especiales”. En estas situaciones, el distrito escolar puede evitar los procedimientos anteriores y colocar inmediatamente a un estudiante en un ambiente educativo alternativo provisional (Interim Alternative Education Setting, “IAES”) durante un máximo de 45 días. Estas circunstancias especiales son las siguientes:

• cuando el estudiante tiene un arma en la escuela o en un evento escolar.
• a sabiendas posee, vende o solicita drogas ilegales en la escuela o en un evento escolar, o
• ha causado lesiones corporales graves a otra persona en la escuela o en un evento escolar.

La intención es que la excepción por circunstancias especiales sea de carácter limitado. Los estatutos y reglamentos aplicables definen qué se considera drogas ilegales, armas y lesiones corporales graves. Por ejemplo, por lesiones corporales graves se entiende una lesión con riesgo considerable de muerte, dolor físico extremo, desfiguración prolongada y obvia, o trastorno prolongado del funcionamiento de una parte del cuerpo, un órgano o una facultad mental.

Los padres pueden impugnar las medidas disciplinarias del distrito escolar presentando una solicitud de audiencia a la Oficina de Apelaciones de Educación Especial (Bureau of Special Education Appeals, “BSEA”). La BSEA puede revisar la pertinencia de la determinación de manifestación, la existencia de circunstancias especiales, la conveniencia de un ambiente educativo alternativo provisional (IAES) u otros aspectos de la disciplina del niño con necesidades especiales.

El final de la exclusión escolar permanente en Massachusetts. Aunque a los estudiantes con necesidades especiales no se les pueden negar todas las formas de educación pese a su conducta, lo mismo no ha sido cierto para los estudiantes sin las protecciones procesales anteriores. Actualmente, el distrito puede excluir permanentemente de la escuela a alumnos acusados o condenados por delitos graves, y los otros distritos nuevos adonde dichos estudiantes se trasladen pueden negarles sus servicios. A partir del 1 de julio de 2014, los distritos escolares no pueden excluir en forma permanente a ningún alumno. Aunque los distritos no están obligados a permitir que tales estudiantes se inscriban en las clases regulares o en la escuela, deben considerar otras formas de reincorporarlos al proceso de aprendizaje y explorar remedios diferentes de la expulsión. Los distritos deben ofrecer algunos servicios educativos y establecer protecciones procesales para dichos estudiantes. Los detalles de estos servicios y procedimientos estarán más claros cuando se promulguen las normas y prácticas después del 1 de julio de 2014. Además, los distritos escolares deben recopilar datos sobre las suspensiones y exclusiones y comunicarlos al Departamento de Educación Primaria y Secundaria (Department of Elementary and Secondary Education, DESE). Éste tiene la obligación de investigar a las escuelas que suspenden o expulsan a un número “significativo” de estudiantes durante más de 10 días acumulativos, de hacer recomendaciones a tales escuelas y de comunicar públicamente los resultados.

La disciplina escolar puede tener un efecto considerable en la educación de un joven. Para tratar adecuadamente la discapacidad de un alumno y garantizar que las medidas disciplinarias impuestas a los estudiantes con necesidades especiales sean justas, adecuadas y efectivas, es fundamental familiarizarse con la ley en este ámbito tan importante.