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Reorientación de los canales: Las nuevas reglas de disciplina escolar

Por Paige Parisi, Director del Centro de Reclutamiento, (FCSN) Capacitación y Apoyo y Leslie M. Leslie, Coordinadora de MassPAC (FCSN)

A veces se le llama “vox populi”. El origen de recibir los comentarios del público se remonta a la época de la Ilustración en Europa y a la Revolución de la Independencia de Estados Unidos. La tradición del Ayuntamiento de Nueva Inglaterra se basa en este concepto y continúa actualmente en el funcionamiento del gobierno a todos los niveles.

Un período de comentario público es una oportunidad para que todas las partes interesadas opinen sobre medidas adoptadas por el gobierno antes de que se vuelvan definitivas. Esta tradición jugó un papel importante cuando en enero de 2014, el Departamento de Educación Primaria y Secundaria (DESE, por su sigla en inglés) publicó las reglas que proponía como parte de la nueva ley disciplinaria de Massachusetts, el Capítulo 222. El DESE estableció un plazo de cinco semanas para recibir y examinar los comentarios del público. Y programó que el Consejo de Educación Primaria y Secundaria (BESE, por su sigla en inglés) las sometiera a votación dos semanas más tarde.

Aunque la nueva ley no cambia las protecciones para los estudiantes de educación especial, estas reglas se aplicarán en años venideros al comportamiento de todos los estudiantes que no tengan un plan educativo individualizado, incluso los que tengan un plan 504 (ver la edición de diciembre de 2013 de Newsline “De Tolerancia Cero a Responsabilidad Compasiva”).

La suspensión de un estudiante suele ser un momento de crisis para las familias. Puede generar sentimientos de culpa, tristeza, enojo, estigma y decepción. Las familias necesitan información y apoyo. Los padres necesitan oportunidades reales de participar en las conversaciones sobre la conducta escolar de su hija o hijo, así como comprender las decisiones que la escuela ha tomado y las razones en que se basan. Después leer el proyecto de ley, nos sumamos a la organización Massachusetts Advocates for Children, que lideró una coalición de apoyo a la promulgación del Capítulo 222, para solicitar una mayor participación de los padres en la aplicación de las nuevas reglas.

El Capítulo 222 representa un paso adelante en la disciplina escolar de Massachusetts al exigir que las escuelas consideren formas de reincorporar a los estudiantes al aprendizaje y de evitar las suspensiones a largo plazo hasta que se intenten otros cursos de acción. Sin embargo, las reglas propuestas en esta cláusula tenían sólo medidas punitivas. La Federación, junto con otras organizaciones, sugirió incluir alternativas como intervenciones y apoyos conductuales positivos (PBIS, por sus siglas en inglés).

Una de las cláusulas, sobre suspensión de emergencia, también suscitó inquietudes. Permite que el director de una escuela suspenda inmediatamente a un estudiante sin aplicar las nuevas protecciones de proceso debido de la ley, un concepto que no existía en el texto original del Capítulo 222. Durante el período de comentarios públicos, los términos de esta práctica fueron muy polémicos.

El DESE recibió comentarios de 36 organizaciones, entre ellas, la Federación. De hecho, la votación del BESE tuvo aplazarse un mes entero. Cuatro días antes de la votación de abril, se publicaron reglas revisadas con los cambios marcados y notas que explicaban las muchas modificaciones hechas en respuesta a los comentarios del público, y por qué algunos cambios no se incorporaron. Los padres y demás partes interesadas recibieron con agrado la transparencia del proceso y estuvieron complacidos con los cambios.

Por ejemplo, a la cláusula sobre el propósito de las reglas, se añadió “promover la participación de los padres en la conversación sobre la conducta del alumno y las respuestas posibles”.

También se les dio a los padres la oportunidad de hablar con la escuela sobre el comportamiento del estudiante antes de decidir medidas disciplinarias, y de ofrecer información como circunstancias especiales que el director escolar debería tener en cuenta. Esto es de gran valor para la familia.
En cuanto a alternativas a la suspensión, las sugerencias originales:
• Pérdida de privilegios, sanciones, pedir que el alumno se disculpe, establecer un contrato con el estudiante, resarcimiento y período de prueba se eliminaron por completo y reemplazaron con lo siguiente:
• Estrategias basadas en la evidencia como mediación, resolución de conflictos, justicia restaurativa e intervenciones y apoyos conductuales positivos.

La suspensión de emergencia sigue siendo parte de las reglas. Debido a las objeciones expresadas en los comentarios del público, la revisión eliminó las partes más subjetivas del texto. Sin embargo, en la reunión del 29 de abril, un superintendente, un director y un abogado defendieron enérgicamente este lenguaje argumentando que es necesario para mantener la seguridad escolar. Finalmente se llegó a una solución de compromiso introduciendo un lenguaje menos subjetivo como parte de la regla. Será interesante ver cómo la aplican las escuelas en el contexto de los cambios generales al Capítulo 222.

Los padres, de hecho, pueden seguir el progreso de la escuela según las cláusulas de informes de datos de la ley. Todas las escuelas de Massachusetts, incluso las experimentales (“charter schools”), tendrán que supervisar y presentar informes sobre sus prácticas disciplinarias. En el otoño de cada año, el DESE publicará esta información, desglosada por subgrupos como raza o etnia, sexo, situación socioeconómica y discapacidad. Y el Comisionado determinará anualmente qué escuelas

necesitan ayuda para reducir las suspensiones a largo plazo o las expulsiones. También identificará cada año las escuelas y distritos con desproporciones disciplinarias significativas en materia de raza y etnia o discapacidad. Y estas escuelas tendrán que implementar planes para responder a ello.

Mientras Massachusetts progresaba de esta manera, el gobierno federal tomó medidas importantes para combatir la discriminación en la exclusión escolar. La Oficina de Derechos Civiles del Departamento de Educación y la División de Derechos Civiles del Departamento de Justicia publicaron conjuntamente una amplia serie de documentos de orientación recordándoles a las escuelas las leyes contra la discriminación y mostrándoles cómo identificar, evitar y corregir las políticas disciplinarias discriminatorias. Conjuntamente con estas oficinas, instamos a las escuelas a que capaciten a los maestros en el manejo del aula y a que aseguren que no se recurra exclusivamente a medidas punitivas para la disciplina rutinaria.

El Capítulo 222 requiere que las escuelas reexaminen sus códigos de conducta. Alienta a las escuelas, los padres y los estudiantes a colaborar en este proyecto. El pasado mes de septiembre, las Escuelas Públicas de Boston fueron unas de las primeras en adoptar las nuevas reglas y un nuevo código de conducta, disponible en línea. El Código modelo de educación y dignidad elaborado como parte de la campaña “Dignidad en las escuelas” (“Dignity in Schools”) también ofrece muestras en línea de muchas de las cláusulas del Capítulo 222.